Y seré tu sombra

 

Y seré… tu sombra.

 

 

Y yo, me reencarnaré en viento al amanecer, para poder acariciar tus mejillas sonrosadas.

Y plasmaré mi brisa mañanera, al lado de tus labios, para mantener esa sonrisa de niña traviesa, perenne en tu rostro.       

Y marcharé a tu lado, en silencio, si deambulas en busca de la soledad añorada. Te seguiré para acompañarte, en ese camino sin fin. Y seré tu sonrisa Y halla donde te conduzca tu destino improvisado, seré tu sombra en el horizonte.

Y nunca te abandonaré. Seré tu guía infinita, hasta que me digas basta, o hasta que nuestros corazones se separen en la eternidad. Hasta el fin del tiempo.

Cuando afloren en ti lágrimas, enjuágalas con tus labios y respira. Piensa en mí. Yo, seré tu consuelo.

Y quedará por siempre tu perfume en mi habitación solitaria.

Y mis ojos tristes ocupados de recuerdos, añorarán el pasado más lejano, pero siempre estarán cerca de ti.

Y nunca me rendiré soñando contigo. En aquellos tiempos llenos de soledad infinita, con atisbos de dulzura. Cuando nuestros cuerpos abrazados, se elevaban juntos hasta querer acariciar las estrellas.

Y me recojo para despistar a este corazón dolido de tanto amor.

Y la luna se escondió conmigo y entonces, las noches eternas comenzaron a brillar.

Pero seguirás a mi lado, en mi caminar, en mis atardeceres, en mis sombras. En mis sueños.

Manu y Klaus